Perú-Argentina
Eliminatorias Mundial Sudáfrica
Arbitro: Amarilla
Estadio: Monumental (Lima, Perú)
Goles: (ARG) Cambiasso (83”); (PER) Fano (93”)
Argentina llegó con estrellas como Messi, Riquelme, el “Kun” Agüero, Cambiasso, Zanetti, Gago, Coloccinni y muchos más. Perú, sin sus estrellas del extranjero, sin Guerrero, sin Pizarro, Farfán o Acaciete. Con un equipo parchado, solo con Vargas y Solano como hombres de experiencia , con jóvenes que debutaban en estas fechas con la selección, Zambrano, Daniel Chávez, entre otros. No teníamos grandes en la banca, pero teníamos grandes chicos en la cancha.
A pesar de no contar con los ya mencionados y galardonados jugadores peruanos en el exterior, Perú salió decidido a la cancha, salió con ganas de luchar cada una de las jugadas, salió con sed de victoria. Estos 13 peruanos dieron todo hasta que se cumplieron los 93 minutos. Quisiera resaltar individualidades pero tendría que detallar las 13 actuaciones en la cancha. (Salas ingresó en el segundo tiempo por Piero Alva y Rengifo por Chávez). Perú ante Argentina no habría sido el mismo sin Fano, Vargas, Chávez, Zambrano, Butrón, Alva, De la Haza, Solano, Vilchez, Torres, Salas, Rengifo o Prado.
A los 4 minutos de iniciado el partido, el árbitro Amarilla regaló la primera tarjeta a Perú. Amarilla regaló amarillas todo el partido, cinco a Perú, cuatro a Argentina. La pelea fue dura desde que inició el partido. Perú comenzó arriba, atacando, demostrando que la camiseta albiceleste no intimidaba a la blanquirroja, salieron decididos a defender la casa y a demostrar que este equipo solo necesita el apoyo de la hinchada, el aliento de su gente para plasmar en estos 93 minutos que Perú también puede lograr grandes cosas en el grass. A los 28 minutos, ya había 20 faltas, muestra más que suficiente que Perú quería que Argentina lo reconozca como igual.
Zambrano, qué grande Zambrano. A sus 19 años demostró que no se necesita tener más que ganas y gran talento para poder defender la blanquirroja. Zambrano no se achicó jugando con grandes como Messi o Riquelme, no tuvo miedo al enfrentarse al Kun, empujar las veces que fuesen necesarias para defender el arco peruano. Luchó cada una de las pelotas que pudo. Atacó y defendió, cuando Coloccinni lo empujó, él devolvió el empujón, nunca sintió temor ante un grande del fútbol mundial.
Finalizando el primer tiempo, todo ser con sangre peruana sintió que por fin su país demostraba que, a pesar de estar penúltimo en la tabla, tenía aún mucho que revelar. El estadio se sacudía con cánticos, “Ohhhhh vamos los peruanos, que esta noche tenemos que ganaaaar” se repitió desde los cuatro polos del Monumental. Logramos neutralizar a jugadores de la talla de Lionel Messi, su nombre solo fue escuchado en la narración contadas veces en el primer tiempo. En el segundo logró asustar a los espectadores, tratando de desequilibrar la defensa peruana, pero esta no permitió que la “Pulga” haga uso de sus artes con el balón.
Comenzó el segundo tiempo, todos temíamos que no pudiesen continuar con tal ritmo 45 minutos más y sí que lo lograron, lo consiguieron y no por 45 pero por 48 minutos más. En el minuto 83, luego de un tiro libre de Riquelme, Gago le dio tremendo pase a Cambiasso y Argentina sintió los tres puntos en la bolsa. Todo el estadio, y todo el Perú, sintió desilusión pero se rehusó a creer que nuevamente habríamos jugado como nunca y perdido como siempre. Se rehusó a creer que a pesar del poder colectivo de este equipo, sería tan injustamente remunerado.
Amarilla nos dio tres minutos más en el descuento, de esos tres dos fueron controlados por Argentina, todos los peruanos sentimos ansiedad, este tipo de injusticias no se podía dar hoy, no hoy. Perú fue superior y merecía ganar, no habrá controlado el balón la mayoría del partido pero tuvo muchas más oportunidades de gol. Argentino no jugó mal, pero Perú jugó mejor.
Último minuto, última jugada. Vargas que se negaba a rendirse, empujó al 15 argentino, corrió todo el largo de la cancha, sacó fuerza cuando creíamos que ya no era posible sacar más, cuál león se abrió paso en el área argentina, logró dejar atrás al defensor del equipo contrario, Fano supo leer la jugada y se animó a acompañarlo en la última oportunidad. Vargas levantó la cabeza, le regaló un centro increíble, Carrizo se lanzó al primer palo pero Fano cambió el rumbo del balón con la punta de su gran pie derecho y todo el Perú se estremeció. Gol peruano, el gol peruano tan esperado.
Y como diría Abelardo Sánchez: “A veces se infla las redes del arco contrario y todos nos entusiasmamos tanto que pensamos que Dios nació en estas tierras, que somos grandes jugadores y que iremos al próximo mundial”
Y claro, sabemos que este empate no nos da la clasificación pero si la satisfacción de saber que Perú aún está en la lucha, que Perú puede, que Perú aún puede regalarnos alegrías como las de esta noche. Vamos Perú, ¡Carajo!